SOBRE LA “UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS”

SOBRE LA “UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS”

Por: Marck Morales

 «Las masas reclaman la unidad. Las masas quieren fe. Y, por eso, su alma rechaza la voz corrosiva, disolvente y pesimista de los que niegan y de los que dudan, y busca la voz optimista, cordial, juvenil y fecunda de los que afirman y de los que creen

Mariátegui, 1924.

________________________________

Es común ver que cada vez que se acercan procesos electorales, se apela a la llamada unidad de las izquierdas, como si su sola enunciación borrara los constantes desacuerdos y prejuicios entre las organizaciones y sus líderes. La Unidad es un recurso que utilizan quienes creen que están en mejores condiciones que los demás. No existe una actitud sincera de desprendimiento por la causa común. Esto se evidencia en que las organizaciones con inscripción política se niegan a abrir sus padrones para la incorporación de militantes con los que se plantea hacer la “Unidad”.

Bajo estas lógicas se apela a la unidad entre cúpulas o desde las alturas, sus pactos políticos han demostrado fragilidad y pragmatismo. Resultan así porque no existe unidad en la lucha, sino un acuerdo burocrático completamente electoral. En esas situaciones, la construcción del programa político se posterga y se priorizan intereses relacionados a cómo y cuántos puestos copar en el sindicato, en el consejo municipal o en el parlamento. No se piensa mucho menos en construir organización, sino mantener su propia parcela partidaria. Las actitudes mencionadas se fundamentan a partir de justificaciones ideológicas, legales, éticas y personales.

Tenemos que entender que los militantes de base no han tenido problemas para trabajar juntos entre diferentes organizaciones, es más reclaman ¡Unidad! Las decisiones de las cúpulas partidarias en vez de ir de la mano con el clamor de las bases han ido en dirección contraria, boicoteando desde adentro los procesos unitarios de la izquierda peruana. Estas actitudes y decisiones han desilusionado innumerables veces a sus respectivas militancias, empujándolos a emprender o sumarse a proyectos políticos de distinta índole, que no se detengan en peleas internas por quien se impone sobre los demás, sino que se preocupen en generar condiciones que respondan a expectativas reales y concretas del pueblo.

La dispersión de los mejores militantes, cuadros y dirigentes de la izquierda y del pueblo ha sido entendida como pérdida de perspectiva, siendo acusados con el dedo desde su moral intachable por la socialdemocracia. Obviamente tachan o ningunean a estos dirigentes de oportunistas o pragmáticos porque no militan en una organización de “izquierda”, no llevan ese estandarte de “revolución” que tanto se llenan la boca en repetir desde sus ONGs, desde sus despachos congresales o desde los puestos de “alta gerencia” en los sindicatos.

Mientras ellos hablan, estos dirigentes ex militantes de izquierda resguardan y luchan por los derechos en sus comunidades, en sus distritos a la espera silenciosa de una fe y un liderazgo que los movilice y los vuelva a articular a la lucha por una patria nueva. Sus corazones nunca dejaron de latir por el pueblo, pero si dejaron de creer en quienes los traicionaron.

La fe de la militancia y del pueblo nunca se ha perdido, solo ha adquirido diferentes formas y liderazgos. En la historia reciente, podríamos decir que fueron el nacionalismo de los Humala, antes “los Cuatro Suyos” quienes representaron ese sentimiento de cambio, pero que en términos reales no significó nada.

Hoy piensan que la Unidad de las izquierdas pasa por reuniones entre cuatro paredes y con los mismos actores de siempre. Piensan que la sumatoria de siglas partidarias van a dar magnos resultados electorales, cuando lo que se perdió es la fe en esos partidos tradicionales de izquierda, se perdió el vínculo con los dirigentes ex militantes de izquierda y una unidad con esas características no las va a subsanar.

Por el contrario de esa Unidad ficticia, la única Unidad que garantizará victorias y volverá a articular por la fuerza a la militancia de izquierda es la unidad en la lucha bajo un liderazgo férreo, un programa político y una #NuevaConstitución que incluya las múltiples agendas del pueblo peruano.

Agregue un comentario

Close Menu