RAZONES PARA RECUPERAR LA MINERÍA

RAZONES PARA RECUPERAR LA MINERÍA

POR : JUNIOR VELAZCO

Durante el año 2018 las empresas mineras pagaron 2 585 millones de soles por concepto de impuesto a la renta y 2 035 millones de soles en el año 2019 por el mismo concepto; sin embargo durante ese mismo periodo el estado percibió un total de 17 267 millones de soles y 17 679 millones de soles por el mismo concepto durante el 2018 y 2019.

Esto quiere decir que la actividad minera aporto el 15% y 11.5% del impuesto a la renta en los años 2018 y 2019, observándose un gran retroceso de 3.5% entre ambos periodos; mientras que el comercio aporto el 18% y servicios 47%; quiere decir que las actividades que más inyectan impuestos al país son aquellas que están paralizadas en esta coyuntura mientras que a la minería se le ha dado prioridad para seguir funcionando a pesar de no ser, según las cifras,  tan importante para la economía nacional como las dos anteriores.

Si la actividad minera representa el 61.7% de nuestras exportaciones la pregunta es: ¿Por qué aporta tan poco en impuestos? como se evidencia con el impuesto a la renta; mientras que el componente del sector comercio, servicios y manufactura de muy cerca aportan mucho más a la economía nacional, (casi el 80% entre los tres)

Esta escaza recaudación tiene tres explicaciones:

1.- En primer lugar la carga fiscal (cantidad de impuestos) que tiene la industria minera es insuficiente, por no decir perniciosa; tomando en cuenta que los recursos extraídos y el usufructo de ellos no regresara nunca más al país y además que no genera eslabonamientos productivos ni industriales al interior del país.

2.- La gran elución fiscal de las grandes empresas mineras, que con sus estudios de abogados y sus contactos en todos los ministerios, amén de la puerta giratoria donde sus ejecutivos pasan a ocupar cargos claves en ministerios y viceversa, encuentran la manera de pagar la mínima cantidad de impuestos utilizando cualquier agujero legal y llevando a juicio al estado peruano para ni siquiera pagar lo poco que se les cobra.

3.- Los incentivos que entrega el estado a esta actividad; como estabilidad tributaria, estabilidad legal, exoneración de impuestos y demás; esto generado por las personas que tienen dentro de todos los gobiernos, desde el poder ejecutivo, sus bancadas en el congreso y una suerte de “bufete” al interno del poder judicial.

En este contexto la gran minería nacional ya no puede estar en manos de grandes corporaciones transnacionales que manejan a su antojo los hilos de la economía nacional, y que seguramente en este contexto de crisis sanitaria utilizaran las políticas de incentivo y reactivación para pagar menos impuestos, generar muchísimas más ganancias y pedir la apertura de nuevos proyectos a la fuerza, todo esto con la venia del gobierno manejado por la oligarquía nacional.

Según Duran (2018) la industria extractivista incide directamente en las formas y estructuras de gobierno, lo que él llama “gobierno minero”; por lo cual las políticas públicas y tributarias en el Perú no son el ejercicio democrático y libre de un país, sino que son dictadas por los directorios de grandes corporaciones, las embajadas de países desarrollados quienes esquilan nuestros recursos y nuestra oligarquía extranjerizante y vende patria. En estas condiciones la minería seguirá siendo una actividad que en lugar de aportar desarrollo económico aporte atraso, violencia, contaminación, y desintegración social a nuestro país.

La solución pasa por anular a los agentes que han hecho de la minería una actividad de depredación; quiero decir sacar del juego a las Transnacionales, a las embajadas y a la oligarquía;  recuperar la actividad minera para los peruanos sin medias tintas ni reformas transitorias, como propone la izquierda funcional al gobierno; la única manera de sacar del juego a estos agentes rapaces y volver a tener el gobierno de nuestros recursos minerales, de su extracción, transformación y comercialización es NACIONALIZAR las grandes explotaciones mineras del país y ponerlas al servicio del desarrollo del país; todo lo demás seguirán siendo excusas para regalar lo que tenemos y que en agradecimiento nos devuelvan balas, expropiación, pozas de relaves. En esta crisis, justo cuando más se sienten nuestros recursos robados, es momento de acabar con el Gobierno Minero, es tiempo de democratizar la actividad minera; es hora de nacionalizar las Grandes Minas para asegurar que cada uno de los peruanos sea propietario de sus recursos y que por tanto disfrute de sus ganancias.

 

 

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