MEGAPROYECTOS, EL NUEVO LATIFUNDIO EN EL PERÚ

MEGAPROYECTOS, EL NUEVO LATIFUNDIO EN EL PERÚ

Por: Luis Machicao.

La noción de desarrollo burgués, liberal o capitalista tiende hacia la industrialización, al fortalecimiento del mercado, a la generación de la riqueza social fundada en la producción de las empresas, a la existencia de valores e instituciones. ¿Funcionó en el Perú? ¿cuál es su expresión?

Mariátegui en su ensayo sobre el problema de la tierra dice: “El problema se presenta, ante todo, como el problema de la liquidación de la feudalidad en el Perú, esta que debió ser realizada por el régimen demo-burgués establecido por la revolución de la independencia, una verdadera clase capitalista, pero la antigua clase feudal estaba disfrazada de burguesía republicana. Nadie ignora que la solución liberal de este problema sería conforme a la ideología individual, el fraccionamiento de los latifundios para crear la pequeña propiedad”.

Desde mucho tiempo atrás se han impulsado grandes proyectos de irrigación especialmente en las pampas costeras, orientados al “desarrollo de la pequeña y mediana producción agraria y agroindustrial”. El proyecto OLMOS es una de sus tantas expresiones. Los agricultores lambayecanos, esperaron casi 90 años para poseer tierras productivas que les permita la seguridad alimentaria de zona, tierras que sean de interés local y nacional, para el policultivo o diversidad productiva que cierren hoy las brechas de desnutrición y muerte infantil, así como la anemia y la tuberculosis.

Es lo que esperaban los lambayecanos y los peruanos de regiones contiguas, dicho además que el espíritu primario de OLMOS era de esa naturaleza. Pero llegó el momento de ejecutar tal megaproyecto cuando dirigía nuestro país el lustra botas de Cabana, hoy prófugo de nuestra justicia, de nuestra magra y degradada justicia peruana. Y bajo la lógica neoliberal su espíritu cambió; los noventa años se traducirán en otros tantos de espera porque se estableció 4250 dólares por hectárea, con lotes de 500 hectáreas como mínimo, siendo el grupo Gloria y la corruptora del Estado, Odebrecht, junto a otras transnacionales, las que mayoritariamente adjudicaron la explotación de dichas tierras.

¿Cómo sería posible que un agricultor lambayecano pueda acceder a un lote de OLMOS? hagan sumas y restas. Ya para cuando aquel rebelde sin causa había juramentado por la constitución del 79 en su asunción al poder, y luego de la repartija entre los grupos de poder económico de los lotes de OLMOS, sobró 10 mil hectáreas y, para darle un tono popular, fueron vendidos a pequeños agricultores locales asociados en cooperativas de productores, que en producción a escala son nada comparado con la oligarquía agropecuaria.

Ya existen proyectos en ejecución como el Alto Piura, Chavimochik, Chinecas, Gallito Ciego, Majes Siguas I y II  etc. que replicarán el fatal destino de OLMOS en la monopolización de las tierras de producción industrial y a escala que da nacimiento nuevamente a la feudalidad, al latifundismo, a la producción agrícola mercantil del monocultivo de exportación.

Hoy es necesario tomar posición de clase, que el campesinado nacional asuma su papel de cambio, su papel revolucionario, porque está demostrado que el Estado, desde su posición de clase, no hará nada para revertir tal situación. O es el pueblo o no lo es.

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