LA IZQUIERDA DE LAS DERROTAS

LA IZQUIERDA DE LAS DERROTAS

POR: MARCO FLORES

Treinta años, cinco derrotas y dos victorias, que también se transformaron en derrotas después, “La Izquierda” afronta su momento de mayor crisis, si, “La Izquierda” y no me refiero a quienes se identifican con los ideales y principios revolucionarios y se denominan de izquierda, nos referimos a la forma de ver y hacer política de las vetustas dirigencias que se han atornillado en sus cargos, solo para tener un espacio desde donde negociar sus derrotas, esa es la izquierda que afronta hoy está crisis, la Izquierda del mal menor, la izquierda que a ido diluyendo sus ideales y acumulando fracasos.

Esa izquierda que desde los noventas ha pensado sus estrategias desde la derrota, esa que siempre ha repetido “No Hay Condiciones” esa izquierda “blanquiñosa” que siempre a desdeñado a las provincias y que ha buscado en la construcción de sus frentes electorales siempre un liderazgo externo al que apoyar, de preferencia lo más parecido al enemigo posible, para no asustar, para no poner en riesgo sus privilegios, sus espacios particulares de poder.

Lo que sucede hoy con Susana Villarán no es solamente el descubrimiento y confesión de los actos de corrupción de quien fuera en su momento el referente de “la Izquierda”, es también una prueba más del fracaso estratégico de una generación que se niega a responsabilizarse de sus decisiones, una prueba también de que hoy más que nunca es necesario afirmar una nueva identidad revolucionaria acompañada de nuevos rostros, de nuevas estrategias.

En este momento, dónde como antaño, las viejas dirigencias vuelven a sacudirse y negar su responsabilidad, corresponde a nuestra generación afirmar el camino para una etapa distinta en la construcción de un proyecto político revolucionario, un proyecto político que aspire disputar el gobierno con un rostro propio, con una identidad propia, que no busque camuflar sus ideales para “ser una opción viable”, sino que día a día luche por conquistar los espacios necesarios que le permitan llevar su propuesta a las masas y junto a ellas hacer realidad su proyecto de país.

“La Izquierda” muere, no es momento de ponernos tristes, es momento de avanzar, que los responsables de este fracaso carguen con su muerto, que “la Izquierda” asuma su responsabilidad, que este momento nos sirva para reflexionar y dar paso a la construcción de una opción verdaderamente revolucionaria y que tenga como eje central a la gente, a las masas, esas masas a las que han defraudado.

Agregue un comentario

Close Menu