DEL REPARTO DE LOS MERCADOS A LA GUERRA INDUSTRIAL

DEL REPARTO DE LOS MERCADOS A LA GUERRA INDUSTRIAL

Por: Jorge Jara

Luego de la liberalización de la economía china y su acelerado crecimiento económico, el gobierno chino inició una expansión o inyección de capitales a países del tercer mundo. Esta expansión capitalista o imperialista, si nos ceñimos a los escritos antimperialistas de Lenin, se generó a través de inversión directa, la cual tenía como objetivo hacerse con el control de las materias primas para poder desarrollar su industria local.

De esta forma, China empezó a posicionarse dentro del selecto grupo de potencias con capacidad para incidir en otras economías e incluso alcanzó un papel protagónico junto con Estados Unidos. Esto permitió el reparto de los mercados del tercer mundo por parte de Norteamérica y también por el país cuyo fundador, irónicamente, desarrolló la “Teoría de los tres mundos” como un medio de liberación política y económica por parte de los países no-industriales o subdesarrollados.

En el caso del Perú, el reparto de nuestra economía a los intereses chinos y norteamericanos ha generado una fuga de productos primarios y, en muchos casos, ha conllevado al surgimiento de luchas sociales del campesinado como fue el caso de Newmont (Conga) en Cajamarca y MMG Limited (Las Bambas). Estas luchas en defensa de la tierra, el medio ambiente y la dignidad son también luchas contra ambos imperialismos.

Hasta hace muy poco, dicho país y EE. UU mantuvieron una “coexistencia pacífica” en el campo económico, ya que entre ambos existían estrechas relaciones comerciales debido a la fuerte presencia de capitales americanos en China, así como a la elevada exportación de productos chinos a suelo estadounidense. No obstante, contradicciones surgieron entre los principales países capitalistas del mundo y la guerra comercial o la lucha por el control industrial estalló. El primer golpe lo lanzó EE. UU, hace poco menos de un año, con la imposición de una tasa arancelaria a las exportaciones chinas, lo cual generó que los productos chinos se vuelvan más caros y, en consecuencia, el consumo de estos decayó. China respondió aplicando la misma medida hacia los estadounidenses.

El motivo expuesto por los norteamericanos para emitir esta sanción económica fue la de supuestos robos de patentes y tecnologías a empresas norteamericanas que operan en China.  No obstante, detrás de estas medidas se encuentra la búsqueda de frenar el avance de la economía del país asiático y, a su vez, apoyar ciertos sectores de la industria norteamericana principalmente la del acero. En resumidas cuentas, fue un ataque desplegado por Estados Unidos para acrecentar su poderío industrial. Sin embargo, esta guerra comercial parece estar pronta a acabar debido a la reciente tregua pactada por Trump y Xi Jinping en Buenos Aires.

En conclusión, la mutua interrelación económica entre ambos países ha generado una dependencia al punto que el mismo Trump, conocido por su intransigencia, haya dado señales de retroceso frente a su postura de protección industrial. Todo parece volver a la calma en las relaciones económicas del primer mundo. Que esta lucha y, quizá, pronta reconciliación en la cúspide de la pirámide mundial nos permita visualizar y reconocer quiénes dominan el mundo

Agregue un comentario

Close Menu